¿Cómo funcionan los sistemas?

Una célula solar fotovoltaica convierte la energía solar directamente en energía eléctrica, utilizando energía fotovoltaica. Estas instalaciones permiten ahorrarte aproximadamente un 50% de tu factura de luz y se repagan en 7-10 años, cuando su vida útil es de más de 25 años. Pero, ¿qué es esta célula?

La energía fotovoltaica es precisamente la propiedad de ciertos materiales (por ejemplo, silicio) para generar corriente eléctrica cuando es sometida a radiación solar. Es la energía de la luz solar (los fotones) "libera" electrones, creando un flujo de energía eléctrica.

Las células fotovoltaicas son capas de silicio "dopadas" con fósforo y boro, que gracias a la radiación solar crean una diferencia de tensión (voltios) entre ambas capas. Para obtener un rendimiento utilizable, es común serializarlos en un módulo (o panel) para que el voltaje se ajuste a un sistema de CC (corriente continua) utilizable.

Dicha energía será transformada en CA (corriente alterna) que puede usarse directamente en un aparato eléctrico, almacenarse en baterías o transportarse a través de la red de transmisión para ser consumida.

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