El panorama está cambiando, poco a poco se va formando una ley de las energías renovables cada vez más favorable a una expansión y una generalización en nuestras vidas de las fuentes de energías renovables. Ya sea por presiones y objetivos de la Unión Europea, que ha creado una agenda para combatir el cambio climático, o porque realmente España quiere moverse hacia un consumo de energía más verde. La cuestión es que estamos creciendo en instalaciones y consumo, entre otras cosas, es gracias a una legislación de la energía renovable favorable a que este cambio ocurra.

La regulación en torno a las energías renovables está en continuo cambio, es una tecnología que progresa muy rápidamente, que cada vez se aplica a más utilidades y se crean cada vez más parques para la producción de energía “verde”. Por estos motivos hay que crear regulación para la creación, generación, distribución y consumo posterior de este tipo de energías. A poco que investiguemos en internet sobre regulación de la energía encontraremos montones de reales decretos, listados interminables en los que se va modificando y completando los huecos que teníamos hasta entonces y que seguimos teniendo en algunos aspectos.

Una nueva regulación europea de las energías renovables

Allá por el 2015, en París, todos los estados miembros de la Comunidad Europea llegaron a un acuerdo, conseguir una Europa climáticamente neutra antes del 2050, lo que se conoce como la Cumbre de París. Para cumplir ese objetivo, el plan estratégico marca un nivel de descarbonización que hay que cumplir a la finalización de cada década.

Para finales de este 2020 teníamos el objetivo de conseguir que un 20% de la energía consumida en España provenga de fuentes renovables, cosa que muy difícilmente se podrá conseguir. A lo largo de esta década nos pusimos a nosotros mismos la zancadilla y ya es muy complicado conseguirlo por muy rápido y por mucho crecimiento que veamos de grandes parques eólicos o fotovoltaicos. Los ojos ya están puestos en el año 2030, cuando deberemos alcanzar un 32% de energía consumida procedente de fuentes renovables.

Para poder llegar a esos objetivos la Unión Europea está trabajando en la actualización del marco político de la energía para así facilitar el cambio estructural que supone para los distintos países la transición hacia un consumo de energía limpia. Todo esto se llevará a cabo a través de los planes nacionales de energía y clima, lo que junto con el incremento de la inversión en estos sectores nos debería llevar a cumplir satisfactoriamente con los objetivos tan ambiciosos que nos hemos planteado para la siguiente década en el consumo. En cuanto a niveles de emisión de Co2, el objetivo para el mismo año es de reducirlo en un 40% en relación a los números de 1990, como podemos ver en la propia web de la Unión Europea. Todos estos objetivos, además de ser ambiciosos, se van a revisar en el 2023 y casi con total seguridad serán más exigentes todavía.

Institución europea

Todo apunta a que si seguimos con esta tendencia, con la construcción de grandes parques eólicos y fotovoltaicos no solo deberíamos cumplir con creces estos objetivos sino que deberíamos ser un país puntero dentro de Europa, y Europa el ejemplo para el resto del mundo. En España ya tenemos los medios tecnológicos y sobre todo los medio naturales para conseguirlo, todo dependerá de nuestra capacidad de no pegarnos un tiro en el pie.

La legislación de las energías renovables en España

España está dando pasos hacia esta transición ecológica, mejorando las condiciones legales para el sector de las energías renovables. Uno de los cambios importantes ha sido la derogación del llamado impuesto al sol, lo que llevó a un aumento de las instalaciones fotovoltaicas.

Por otro lado, en 2019, el consejo de ministros hizo otro avance hacia una regulación favorable para las energías renovables en España, estableciendo parámetros retributivos que afectan al sistema eléctrico, y en concreto a las instalaciones renovables.

El liderazgo de la energía solar

La energía solar es de especial interés para Europa y para España, puesto que es una de las tres principales fuentes renovables en nuestro país, junto a la hidráulica y la eólica. Además, España es líder europeo en la producción de energía solar. Varios son los factores que están haciendo que de entre todas las energías renovables que nos podemos encontrar, la energía solar fotovoltaica sea la que lleve el liderazgo de la transición hacia una Europa neutra para el 2050. El avance tecnológico, que hace que las placas solares puedan producir más energía, el abaratamiento del coste de instalación, el recurso natural tan predecible como es el sol y la nueva regulación de autoconsumo son estos factores fundamentales.

A parte de los grandes parques fotovoltaicos que cada vez es más normal verlos por toda nuestra geografía, podemos instalar sistemas de paneles fotovoltaicos en casas particulares y el aumento de este tipo de instalaciones de autoconsumo se disparó gracias a las nuevas leyes en España. Es una parte muy importante de todo el proceso para alcanzar nuestros objetivos, que los ciudadanos sean partícipes de este cambio en su propia vivienda.