Las energías renovables son todas las fuentes de energía que provienen de la propia naturaleza, que son inagotables o muy abundantes, lo que hace que su generación y consumo no supongan un futuro desabastecimiento.

En otras palabras, las fuentes de energía renovable son las que podemos usar sin preocuparnos por su agotamiento y, además tienen un menos impacto sobre el medioambiente. Hay muchos tipos de energía renovable dependiendo del elemento de la naturaleza del que toman esa energía y dependiendo de cómo se produce esa transformación hacia una energía eléctrica que podamos consumir.

La mayoría de las instalaciones las encontramos localizadas en grandes parques o centrales, no todas se pueden instalar a nivel particular ya que a esa escala o no es viable por los medios naturales o los costes podrían ser muy elevados. Las que encontramos con más frecuencia en viviendas particulares son la solar fotovoltaica, solar térmica o biomasa aunque también encontraremos en algunos casos instalaciones minieólicas o geotérmicas.

Las principales fuentes de energía renovable

  • Solar fotovoltaica
  • Solar térmica
  • Eólica
  • Hidraulica
  • Mareomotriz
  • Biomasa
  • Geotérmica

Energía solar fotovoltaica

La energía solar fotovoltaica es quizás la que más está avanzando en los últimos años a nivel tecnológico. Es también la que está bajando más su coste de instalación y todo apunta a que se convertirá en la principal fuente de energía en el planeta durante la primera mitad de este siglo XXI.
Es la energía que aprovecha la radiación solar para convertirla en electricidad. Esta radiación del Sol es miles de veces superior a la cantidad de energía que consume todo el planeta a día de hoy, solo tenemos que aprovecharla de la forma correcta para obtener una energía limpia que consumir. Actualmente podemos ver instalaciones fotovoltaicas en todo tipo de localizaciones, aplicadas a muy distintos usos, desde viviendas particulares, pasando por comercios, naves industriales hasta grandes parques de cientos de hectáreas.

No emite ningún tipo de polución en su producción, por eso, entre otros motivos, es una buena opción a tener en cuenta para hacer el cambio hacia las energías verdes. El problema o el mayor impedimento es que solo produce energía durante el día, con la radiación solar y no durante la noche. Cómo almacenar esa energía de una forma eficiente y a un bajo coste es uno de los mayores desafíos para los próximos años.

Energía solar térmica

La energías solar térmica también aprovecha la radiación solar pero en este caso cambia la transformación de esa energía. En vez de pasar a ser energía eléctrica los paneles solares térmicos transforman esa radiación en energía calorífica. Este tipo de instalaciones, muy habitual en viviendas, se suele usar para la cocina, para el agua y para la calefacción.

Su uso a grandes escalas desapareció por los altos costes de instalación y mantenimiento para la energía que produce. A nivel particular es un tipo de instalación que ha tenido mucho éxito en España y se sigue instalando por su bajo coste, sobre todo en zonas donde es obligatorio en las viviendas de obra nueva la instalación de un sistema de generación de energía renovable. Es decir, se instala porque es barato pero el ahorro que nos va a dar en la factura del agua no va a alcanzar los niveles de las instalaciones fotovoltaicas en la luz.

Energía eólica

La energía eólica es la que se obtiene aprovechando el viento, el movimiento de las masas de aire. El movimiento de esas masas mueven las aspas y se transforma la energía mecánica producida por el movimiento en energía eléctrica.

Molinos energía eólica

Pese a que encontramos casos de uso doméstico con minigeneradores, sobre todo para instalaciones aisladas, sin acceso a la red, lo más normal es ver este tipo de instalaciones en grandes parques eólicos, ya sean terrestres o incluso marítimos. Este último tipo de parques va ganando cada vez más importancia porque no es necesaria la utilización del terreno y los movimientos de masas de aire son mayores mar adentro, ya que no se encuentran obstáculos como las cadenas montañosas.

El mayor problema puede ser que aunque se puede hacer una previsión anual de producción, es difícil predecir los momentos en los que se va a producir o la cantidad que se puede llegar a producir en un intervalo concreto y más complicado aún es que esos momentos de máxima producción se correspondan con momentos de consumo.

Hidráulica

Presa energía hidráulica

La energía hidráulica es la que la obtenemos al aprovechar las corrientes o el movimiento del agua, generalmente de ríos, para convertir después en energía eléctrica. Es muy normal ver en pueblos de toda la geografía española ruedas de palas en ríos que su movimiento se aprovecha para molinos.
En la actualidad en donde podemos ver de forma más clara la explotación de energía hidráulica es en las presas. Nos encontraremos con este tipo de instalaciones en zonas de grandes desniveles y lluviosas y debido al famoso ciclo del agua es prácticamente inagotable. Por este motivo se le considera una fuente de energía renovable, pese a que cuenta con muchos opositores ya que la construcción de una presa suele suponer la inundación de grandes superficies de terreno, el cambio del medio natural de la zona y en algunos casos la desaparición bajo el agua de poblados enteros.

Energía mareomotriz

Al igual que la energía hidráulica, la energía mareomotriz aprovecha la energía producida por el agua pero en este caso va a ser por las mareas, la subida y la bajada del nivel del mar. Tenemos otros muchos tipos de fuentes de energía que aprovechan el mar pero no están todavía muy desarrolladas, como por ejemplo aprovechando las corrientes marinas, las temperaturas a distintas profundidades o incluso la salinidad.

El funcionamiento no es tan distinto al de la energía hidráulica. El sistema funciona con unas compuertas que se cierran cuando ya ha subido la marea y se va liberando el agua cuando la marea está baja. El mayor problema en este caso es la cantidad de energía que se puede obtener en relación al coste de producirla. Esto hace que todavía no sea muy rentable e impide hoy en día su expansión.

Biomasa

Esta fuente de energía renovable aprovecha los restos orgánicos, las sustancias que constituyen los seres vivos. Es importante remarcar que no aprovecha seres vivos directamente, sino restos orgánicos. El aprovechamiento de esta energía es a través de la propia combustión de la materia, es decir, al fin y al cabo es un biocarburante.
La biomasa está teniendo especial auge en Europa en comparación con el resto del mundo, es sin duda donde más se usa y donde más se ha desarrollado y aplicado a distintas utilidades. A nivel doméstico podemos ver calderas que funcionan por biomasa, con briquetas obtenidas de residuos de madera. Es habitual también ver la aplicación de la biomasa en forma de combustibles energéticos, a partir de la caña de azúcar o de la remolacha.

Geotérmica

Esta es la energía que se obtiene del calor interno de la tierra que se transmite a través de masas rocosas y generan sistemas geotérmicos. Por todos es sabido que cuanto mayor es la profundidad en la corteza terrestre, mayor será la temperatura que encontraremos. El agua a esas profundidades se calienta y al subir provoca distintas reacciones en la superficie. Estas reacciones se pueden ver en forma de geiser o aprovechada para termas o para obtener energía.
Es una energía renovable ya que la obtenemos directamente de la naturaleza y es inagotable pero se han identificado algunas repercusiones en este tipo de explotaciones, tales como microsismos, emisiones de ácido sulfhídrico o contaminación de aguas cercanas.

Otras fuentes de energía renovable

Con el desarrollo y la investigación que se está haciendo en las últimas décadas para cambiar el tipo de combustibles que usamos y el tipo de energía que consumimos, las fuentes de energía renovable se han disparado y la lista va más allá de las arriba mencionadas. Hay muchas otras que aprovechan prácticamente los mismos elementos que las anteriores como la energía azul, la gradiente oceánico, por hidrógeno o incluso la aerotermia.

Objetivos de las energías renovables en España y en Europa

España junto con el resto de países de la Unión Europea han planteado unos objetivos para el 2030, para generar un cambio en la industria de la energía, para aumentar el porcentaje de energías renovables que consumimos y para frenar el avance del cambio climático que nos está afectando cada año un poco más. Si no cumplimos los objetivos en España, en Europa y en todo el mundo frenar el cambio climático puede ser muy difícil. La situación no es fácil, estamos en el peor momento en términos de contaminación y calentamiento global pero tenemos que ser optimistas, estamos también en el mejor momento a nivel técnico y tecnológico para lograrlo.


Todavía estamos a la espera de poder cumplir el objetivo para el 2020, alcanzar un 20% de fuentes renovables de la energía consumida y aunque parece que no lo vamos a poder conseguir es importante ya mirar los objetivos para 2030, todos forman parte de un plan estratégico hasta 2050, momento en el cual conseguimos una economía neutra desde el punto de vista climático.


Preguntas frecuentes sobre energías renovables en España

¿Cuáles son las energías renovables más usadas en España?

En España las principales energías renovables, según el Gobierno, son: la eólica, la hidráulica y la solar. Con respecto al autoabastecimiento, la energía solar es la más común, bien fotovoltaica o térmica.

¿Cuáles son las energías que menos contaminan?

A pesar de ser renovables, ciertas energías sí contaminan. Las energías que menos afectan al medioambiente son la energía solar, térmica o fotovoltaica, y la energía eólica.

¿Cuáles el objetivo europeo para 2030 en cuanto a las energías renovables?

El principal objetivo europeo para la agenda 2030 es fomentar la transición ecológica. Por lo tanto, se espera que en el año 2030 los gases de efecto invernadero se reduzcan por 40%, así como obtener un aumento de cuota de las renovables de 32% y una mejora de la eficiencia energética de 32,5%.