Podemos distinguir entre varios tipos de placas solares, dependiendo de la taxonomía que se aplica. En esta entrada nos vamos a centrar en las diferencias entre las placas solares para las casas unifamiliares y las placas solares industriales. El propósito es entender cómo funciona cada una de ellas y por qué no conviene instalar módulos industriales para el autoconsumo residencial.

Las características de las placas solares para casas

Una de las principales características de las placas solares de uso residencial es el tamaño de las mismas. Estas están compuestas por 60 celdas solares, dispuestas en 6 filas de 10. La superficie de estos módulos es de 164cm x 99cm. También son los menos pensados de los módulos fotovoltaicos, si comparamos con los paneles industriales.

Con respecto a la tecnología empleada, lo más común en los hogares es encontrarnos con módulos monocristalinos. La tecnología determina la eficacia y el precio de los paneles. Los monocristalinos están compuestos por celdas de un solo cristal de silicio, caracterizandose por un color negro uniforme. Los paneles solares monocristalinos han demostrado ser los más eficaces, teniendo la mayor capacidad de generación de energía, lo que compensa el precio un poco más elevado comparando con el precio de los paneles industriales policristalinos.

La potencia pico (Wp) de un panel solar para uso residencial es otra peculiaridad. Esta está determinada por el voltaje máximo y la intensidad eléctrica máxima del módulo.

Para el uso residencial, se suelen emplear paneles solares de 12V o 24V. Los de 12V son más comunes en el caso de las instalaciones fotovoltaicas aisladas. Si el sistema está conectado a la red, vertiendo los excedentes no consumidos, lo más habitual es que se instalen módulos de 24V. Esto se traduce en potencias pico habituales de 340Wp - 375Wp. Todos estos datos se pueden encontrar en la ficha técnica de los paneles solares.
Otros elementos característicos de las placas solares que se instalan en casa están relacionados con la orientación e inclinación de los paneles solares o con el modo de instalación en serie o en paralelo, etc. No obstante, esto depende de la vivienda donde se realizará la instalación.

Las características de las placas solares industriales

Las placas solares industriales tienen que ser capaces de producir altas cantidades de energía eléctrica, por lo tanto se suelen usar paneles solares de 72 celdas. Estas están dispuestas en 12 filas de 6 y miden 2m x 1m y por supuesto son más pesadas que un panel para uso residencial. Menos comunes, existen también paneles solares de mayor tamaño.
La tecnología empleada es la policristalina. Estos paneles solares son más baratos que los monocristalinos y aunque sean menos eficaces que los monocristalinos, son más adecuados para este uso, puesto que hablamos de instalaciones grandes cuyas piezas se suelen cambiar más a menudo que en el uso residencial. El precio inferior de los policristalinos hace el sistema fotovoltaico más rentable para los grandes generadores de energía, cosa que no podemos decir sobre los módulos de uso residencial. En cuatro a la potencia pico, estos rondan los 400Wp.

¿Cuáles placas solares son las mejores para tu casa?

Al tomar la decisión de pasarse al autoconsumo, una duda frecuente es: ¿cuáles son los mejores paneles para el uso residencial?. Sin duda la mejor solución son los paneles solares de 60 celdas por las siguientes razones:

  • Si te instalas placas solares de 72 celdas en tu tejado, acabarás teniendo una potencia más baja.

Hagamos el cálculo:

Para una instalación de de tamaño medio de 8 módulos de 340Wp, en el caso de las placas solares de 60 celdas, hablamos de un total de 104m2 de superficie y un total de 2720Wp.

La misma instalación de 8 paneles de 72 celdas de 400Wp tiene una superficie total de 120m2 y un total de 3200Wp.

La instalación de 60 celdas tiene una potencia de 26Wp por m2 mientras que la instalación de 72 celdas tiene 25Wp por m2.

¡Descubre tu instalación ideal!

  • Los paneles solares de 72 celdas son en su mayoría policristalinos. Estos son menos eficaces que los paneles solares para viviendas que suelen ser monocristalinos. El uso de los policristalinos, al contrario que en el caso del uso industrial, no son rentables para los hogares.
  • Los paneles solares industriales pesan más, lo que puede afectar el tejado de la vivienda donde se van a instalar. Además, a parte del peso de las placas solares, se debe tener en cuenta el peso de la estructura. Si la cubierta es plana, la estructura suele ser grande, para poder obtener el ángulo de inclinación ideal.
  • Las garantías de los fabricantes pueden perderse si la instalación no se realiza según las indicaciones. Al instalar un sistema industrial en el tejado de una vivienda, estas indicaciones serán difíciles de seguir.
  • Por último, si optas por los de 72 celdas, puedes ser víctima de un fraude. Muchas veces los módulos industriales vendidos para uso residencial son de segunda mano. El rendimiento de estos y el tiempo de vida útil claramente serán afectados. Además, muchas veces no se pueden comprobar las características técnicas de los mismos, así como el tiempo que estuvieron en uso. Para asegurarse que todos los elementos de la instalación son nuevos, se debe comprobar que las series de los módulos son las mismas que las que aparecen en la factura.

Por lo tanto, optar por paneles solares de 60 celdas para tu vivienda es una decisión acertada: te ofrece más rentabilidad, más seguridad en casa y más seguridad en cuanto al origen y el rendimiento del sistema.